Alimentos Kilométricos, las emisiones de CO2 por la importación de alimentos.

Alimentos Kilométricos, las emisiones de CO2 por la importación de alimentos.

La asociación ecologista Amigos de La Tierra publicó el informe: “Alimentos Kilométricos: Las emisiones de CO2 por la importación de alimentos al Estado Español”; el informe es un resumen del estudio que estima el impacto ambiental de la importación de alimentos en el Estado español (años 1995 y 2007) realizado por el grupo de investigación de Agroecología y Economía Ecológica del departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Vigo y el Equipo de Investigación de Análisis Regional: Economía Andaluza (AREA) del Departamento de Economía Aplicada II de la Universidad de Sevilla.

La premisa del estudio es el cambio climático como uno de los problemas ambientales más graves a los que nos enfrentamos, según el estudio su origen se encuentra fundamentalmente en la quema de combustibles fósiles que emiten Gases de Efecto Invernadero (GEI). Desde los inicios de la revolución industrial la concentración de GEI en la atmósfera ha aumentado un 35%. El resultado es que la temperatura media global de la superficie terrestre ha ascendido 0,74 º C en los últimos cien años.

El modelo agroalimentario industrial es uno de los principales responsables de estas emisiones. Aunque los documentos oficiales suelen cifrar la contribución de la agricultura en un 11-15% de las emisiones, los cálculos que incluyen todo el proceso industrial desde que se producen los alimentos hasta que terminan en nuestra mesa (deforestación, fertilizantes químicos, sobre-envasado, refrigeración, transporte, etc.) elevan esta cifra hasta el 44-57%.

Señala el informe que el transporte de alimentos representa el 40% del consumo de energía final consumida, de la cual casi el 100% de la energía utilizada proviene de productos derivados del petróleo.

En el caso del Estado español, en el año 2008 el transporte de mercancías representaba el 40% del consumo de energía final frente al 30% de la industria y el 3,5% de la agricultura (consumo directo); y fue responsable del 31% de las emisiones de GEI relacionadas con el consumo humano de energía

Lejos de ser autosuficiente en la producción de alimentos, el Estado español necesita cada vez más de la importación de productos alimentarios: en el año 2007 se importaron más de 29,25 Mt, un 53% más que en 1995, y con un impacto asociado de 4,74 Mt de CO2.

Más de las tres cuartas partes de las importaciones al Estado español correspondieron a los capítulos “cereales y preparados de cereales” y “piensos para animales”, lo que pone de manifiesto, por un lado, la pérdida de autosuficiencia alimentaria, y por otro, la naturaleza del modelo de producción ganadera  dominante en España. Nuestra dependencia cerealera supuso, en 2007, la emisión de 1,4 Mt de CO2, un 30% de las emisiones totales producidas por la importación de alimentos

En el año 2007 se produjeron cambios significativos en el origen de los alimentos importados: las importaciones desde América Central y del Sur, con un 39% del total, aumentaron desde 1995 en un 295%, principalmente por Argentina y Brasil. El cambio más espectacular se refiere a Argentina: si en 1995 únicamente 812 mil t procedían de este país, lo que representaba apenas el 4,25% del total, en 2007 Argentina estaba en lo más alto del ranking, dirigiendo al mercado español casi 6,2 Mt de alimentos (un quinto del total de importaciones y 21% de las emisiones), debido al incremento de sus exportaciones de cereales y piensos para animales.

Portugal también dio un salto importante al multiplicar por casi 4 el volumen de los alimentos dirigidos al mercado español, con el 4% de las importaciones y el 2% de las emisiones.

 Según el informe entre 1995 y 2007, Asia y África también experimentaron incrementos significativos (un 35% y un 58% respectivamente), aunque su importancia relativa, y por tanto de emisiones no es alta (7% y 6% de las emisiones totales).

 Así pues el informe señala que en 2007, los productos alimenticios que importó España viajaron una media de 5.013 km (760 km más que en 1995) siendo los que se transportan en avión los que más distancia recorrieron.

El medio de transporte más frecuente para las importaciones globales de productos alimenticios y animales vivos al Estado español era, en 2007, el marítimo, con el 70%, y responsable del 45% de las emisiones.

El transporte por avión, que apenas representaba el 0,22% de las importaciones en 2007, supuso sin embargo un impacto ambiental muy importante (16% del total de las emisiones de CO2). El recorrido medio en ferrocarril es mínimo, y un 50% menos frecuente que en 1995. Sin embargo este medio de transporte emite 20 veces menos CO2 por tonelada que el transporte en camiones, por lo que debería ir sustituyendo los recorridos por carretera.

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