Banca ética

La banca ética también conocida como banca social, es un conjunto de entidades financieras cuyos productos no están condicionados exclusivamente al criterio del máximo beneficio y la especulación. Invierten en economía real, y en algunos casos hasta tienen una estructura interna fundamentada en la participación cooperativa.

Por economía real se entiende toda aquella actividad económica no especulativa y fuera de los mercados secundarios. Esto es que los proyectos financiados con el crédito de la banca ética deberán generar directamente bienes o servicios. Esto también excluye la concesión de créditos para el consumo personal. El impacto positivo, ya sea social o medioambiental, significa restringir las actividades financiables a aquellas que cubran servicios necesarios y abandonados por la banca tradicional debido a su baja rentabilidad. Esto se logra desterrando una serie de proyectos (armamento, prostitución, extensos monocultivos intensivos, tabaco…) y priorizando otros (comercio justo, atención a colectivos en riesgo de exclusión, educación…).

Existen diferentes modelos de banca que forman parte de la banca ética. Podemos hacer una simplificación clasificándolos en los siguientes grupos:

Banca ética

Conjunto de intermediarias financieras bajo supervisión del Banco de España en materia de liquidez y transparencia, que cumplen los objetivos citados anteriormente (economía real e impacto positivo para la sociedad), y tienen un organigrama tradicional, es decir, el derecho a voto depende de la participación en el capital social o de la proporción de activos poseídos respecto al total emitido, un ejemplo de estas entidades son Triodos Bank o Colonya Caixa Pollença.

 Cooperativa o ciudadana

Conjunto de intermediarias financieras que cumplen los objetivos citados anteriormente (economía real e impacto positivo para la sociedad) y tienen un sistema de gobierno asambleario en el que todo usuario del banco tiene un voto de igual peso, sin considerar el capital invertido en dicha institución. Una persona, un voto. Suelen tener una mayor acogida en las asociaciones del Tercer sector que entre particulares y empresas. Algunas de estas instituciones no tienen ficha bancaria y se constituyen como cooperativas de crédito, un ejemplo de estas entidades son Proyecto FiareBanca Popolare Etica o Oikocredit entre otras.

Ver Federación Europea de Bancos Éticos y Alternativos

Escribe un comentario con tus opiniones