Cuatro ideas para reducir tu consumo eléctrico sin gastar un euro,hogares-verdes

Quizá ya estés aplicando algunas de ellas: son medidas sencillas y gratuitas. Pero, con los precios actuales de la electricidad, no está de más recordarlas…

No alimentes “electrovampiros”

Los electrovampiros son aparatos que consumen electricidad por el mero hecho de estar conectados a la corriente eléctrica, aunque se encuentren apagados, sin prestarnos ningún servicio. Los electrovampiros más conocidos son los aparatos que tienen activado un sistema “en espera” o “stand by” para ser encendidos con un mando a distancia. Pero éstos sólo son la punta del iceberg: aún sin sistema “en espera”, ordenadores, equipos de música, cafeteras, sistemas de iluminación halógenos, hornos eléctricos, placas vitrocerámicas o equipos de aire acondicionado, pueden formar parte de la larga lista de electrovampiros.

Más detalles en el post Electrovampiros: el consumo fantasma de electricidad a examen

Utiliza bien tu frigorífico

El frigorífico es el electrodoméstico que consume más electricidad porque está en funcionamiento las 24 horas del día y los 365 días del año. Los frigoríficos que consumen poco son aquellos que poseen una alta eficiencia en el uso de la energía, un tamaño ajustado a las necesidades del hogar y son ubicados en lugares frescos y ventilados y utilizados de forma cuidadosa, sin abusar de su capacidad refrigerante.

Una ubicación inadecuada puede incrementar el consumo hasta un 15%. Es necesario instalar el frigo lejos de focos de calor, en un lugar en el que no reciba la radiación solar directa, y dejar unos cinco centímetros entre la parte trasera de la nevera y la pared para facilitar su ventilación.

Cada grado adicional de enfriamiento supone un aumento del 5% en el gasto energético. Por esta razón, es aconsejable ajustar el termostato para mantener una temperatura que no sea inferior a 6º C en el frigorífico y a 18º C bajo cero en el congelador.

Cuando en el congelador se forma una capa de hielo de 5 mm de espesor hay que descongelar. Si no se realiza esta operación con la frecuencia debida, la disminución del poder de refrigeración produce un aumento del consumo de hasta un 30%.

El nivel de llenado y disposición de los alimentos también cuentan: conviene mantener el frigorífico lleno, al menos en dos tercios de su capacidad, ya que, en contra de la creencia generalizada, una nevera semillena consume menos que semivacía. Esto se debe a que los alimentos retienen más frío que el espacio libre. En todo caso, abarrotar el frigorífico tampoco es recomendable, ya que se impide que el aire frío circule por el interior del aparato.

 

seguir leyendo…click