¿Por qué comercio justo?, Isabek Rivera-nonada.es

Con 26 millones de euros en ventas anuales, el comercio justo continúa su expansión en España. Sin embargo, no aumenta el número de personas que saben en qué consiste esta forma alternativa de comprar cuyo fundamento principal es el respeto.

En los años 60 fue Naciones Unidas quien impulsó el comienzo del comercio justo ante la realidad de unos países del Sur que no podían competir con el Norte debido a un sistema que les ahogaba, desprotegía y explotaba. Pero no sería hasta 1980 cuando empezó a asentarse y muchos productos ahora habituales para el consumidor, como el café, el cacao o el azúcar, incrementaron su producción y venta.

Recolectando café destinado a comercio justo. Foto © Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

Recolectando café destinado a comercio justo. Foto © Coordinadora Estatal de Comercio Justo.

Dice Intermón Oxfam que “el comercio justo se establece sobre unas bases de igualdad y transparencia en las relaciones de trabajo que permiten mejorar las condiciones de vida de los productores y productoras de los países del Sur” y afirma que se debe comunicar a los consumidores finales que los productos que adquieren han sido elaborados en condiciones dignas.

Para confirmar esas bases de igualdad y asegurar al consumidor final que esas condiciones dignas son reales se estableció en la década de los 80 la certificación Fairtrade. Ésta dictamina que deben registrarse todos los actores de la cadena de valor que tiene cada producto. Por ejemplo, “respecto al café se registran los productores que  trabajan de acuerdo con unos estándares y son auditados cada año por un evaluador independiente con el fin de comprobar si cumplen unos estándares que incluyen las condiciones de cultivo, la estructura de la cooperativa, las condiciones de medio ambiente y otras cuestiones relacionadas con los derechos de los niños y de la mujer”, comenta Gudrun Schlöpker, responsable de Comunicación de Fairtrade España.

 

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