Tiempo y Arena, blog de Eduard Punset

Tiempo y Arena, blog de Eduard Punset

El viejo reloj de arena concentra los dos bienes mas escasos y valiosos de la economía actual: la arena y el tiempo.

Escasea la arena. Dubai importa toneladas de arena de Australia para edificar, y a los pescadores de las islas Maldivas les sale más a cuenta bucear para subir sacos de arena que pescar. Saben que ese acopio contribuye al hundimiento de sus propias islas, pero la modesta arena es, de repente, un recurso muy valioso. La utilizamos para construir autopistas, carreteras, edificios y para fabricar cristales. Las técnicas de construcción a base de cemento y hormigón engullen cada año más de 15.000 millones de toneladas de arena.

Escasea el tiempo. El tiempo de atender. La economía de la atención –que trata de superar a los viejos modelos de intercambio de bienes materiales dando un valor inesperado a la atención– ha sido la primera en apuntar las consecuencias de la falta de tiempo disponible. La atención es la facultad de atender o de concentrar la mente en un único objeto. Se da atención individual a un niño, a un invitado. Pero la atención requiere tiempo, consideración y disponibilidad. Y hasta ahora no se ha valorado. ¿De qué trata esta nueva economía de la atención?

En tiempos remotos, la economía trataba de administrar los recursos domésticos; es decir, de ahorrar recursos. Hoy, la economía apuesta por la sobredimensión, con afanes de crecimiento permanente y sin considerar que tanto los recursos materiales como los psíquicos pueden agotarse. Los estudiosos de la economía de la atención consideran que el reto clave para las empresas del capitalismo digital consiste en captar la atención del público. Lo hacen aplicando las reglas del neuromarketing; el punto de mira de la nueva economía es nuestro sistema neuronal.

La economía de la atención plantea con agudeza las cuestiones relacionadas con la capacidad de atención; propone que se mida nuestra disponibilidad mental y que se le dé un precio, ya que solo dispondríamos de una media de diez minutos diarios para repartir y fijar nuestra atención en algo que no sea el trabajo o las tareas de la vida cotidiana.
– See more at: http://www.eduardpunset.es/22699/general/tiempo-y-arena