Un rescate de 88.000 millones de dólares para los combustibles fósiles

Un rescate de 88.000 millones de dólares para los combustibles fósiles

La complejidad científica y económica que se esconde tras el fenómeno del calentamiento global es considerable, pero algunos datos resultan fáciles de comprender. Cuando las potencias económicas del G20 destinan cada año alrededor de 88.000 millones de dólares (71.000 millones de euros) de dinero público a la prospección de petróleo, gas y carbón, su mensaje a la comunidad internacional es muy simple: nuestra preocupación por el cambio climático es estrictamente cosmética.

El dato fue hecho público ayer por las organizaciones Overseas Development Institute y Oil Change International en un informe conjunto que detalla por primera vez el abanico de ayudas públicas destinadas por los países más poderosos (y contaminantes) del planeta a la localización de nuevas fuentes de combustibles fósiles. La estrategia energética de estos países castiga la inversión en energías renovables (cuyo coste y retorno es cada vez más atractivo) y sostiene la actividad de los 20 gigantes empresariales del gas y el petróleo, cuya inversión privada en prospecciones fue en 2013 de 37.000 millones de dólares, lo que significa que esta actividad depende en buena medida del dinero público.

Es lo que los autores del informe denominan la “triple pérdida”: financiar energías altamente contaminantes, detraer recursos de las fuentes alternativas y debilitar gravemente las posibilidades de un acuerdo ambicioso sobre cambio climático en 2015.

La eliminación de los subsidios a la prospección, extracción y uso de combustibles fósiles -que, en conjunto, alcanzaron los 775.000 millones de dólares en 2012- es una médida tan básica como eficaz para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y por eso ha formado parte de las negociaciones del clima desde sus inicios. Poner fin a las prospecciones subdiadas es un primer paso evidente.

Seguir leyendo…click